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viernes, 31 de agosto de 2012

PLUTON EN ASPECTO CON MERCURIO...


PLUTON EN ASPECTO CON MERCURIO
En general, puede afirmarse que estos aspectos han promovido las necesarias confrontaciones intelectuales con otras personas, para que las ideas fijas y rígidas pudieran ser reformuladas, transforma­das y ampliadas. Quienes tienen este aspecto han vinculado su segu­ridad y estabilidad emotiva con su destreza para organizar la reali­dad de forma intelectual, como un reflejo de la totalidad de sus valores y creencias. Puesto que la seguridad emotiva está unida a un alto grado de organización intelectual, estos nativos tienden a mantener sus ideas de una manera compulsiva y defensiva. Cambiar una forma de pensar o considerar algo de otro modo distinto representa para ellos co­rrer un riesgo de inseguridad emotiva y vivir un sentimiento de impotencia. Aquí la necesidad evolutiva ha sido y es la de confrontación, ya que cualquier cosa relativamente fija va a producir un estancamiento y a impedir un crecimiento gradual. De esta forma la confrontación obligará a estos nativos a reexaminar sus pensamientos y opiniones más profundas, sea que lo deseen o no.
Normalmente, las personas con aspectos Plutón/Mercurio poseen un alto grado de concentración mental. 
Esta habilidad les capacita para penetrar hasta el fondo de todo aquello sobre lo cual enfoquen su mirada mental, hasta poder determinar las estructuras esenciales de lo que están analizando. No obstante, la interpretación de aque­llo que examinan reflejará siempre las creencias preexistentes del na­tivo, ya que este sistema de creencias constituye un filtro mediante el cual se llega a rechazar todo aquello que el individuo considera de antemano como falso. En otras palabras, todo ello forma una ba­rrera individual que impide la penetración de cierto tipo de informa­ciones que suponen un reto a las creencias preexistentes y un riesgo para el sistema de seguridad inherente a las ideas y opiniones del su­jeto acerca de la naturaleza de las cosas. Por otra parte, en los casos en que el nativo desea aprender algo más, si esta experiencia está de acuerdo en alguna forma con sus creencias preexistentes, estará entonces dispuesto a aceptar, metódica y gradualmente la nueva información, adquiriendo el conocimiento a través del sistema plutoniano de ósmosis.
En cuanto a Mercurio, es muy importante determinar la actual naturaleza y condición de este planeta, observando en qué casa y signo se encuentra y qué tipo de aspecto forma con Plutón. Por su propia naturaleza, Mercurio tiene curiosidad hacia todas las cosas, desea experimentarlas intelectualmente y comunicar a otros su conocimiento de ellas, entablando debates intelectuales sobre ello. Pero también quiere aprender y organizar intelectualmente todo aquello que experimenta, a través de conexiones lógicas. 
Cuando Plutón y Mercurio forman aspectos entre sí, esto puede dar lugar a dos efectos extremos: por un lado, el nativo puede evitar cualquier clase de experimento intelectual que no refleje aquello que él considera como valioso y útil para sus intereses preexistentes. Esta posición extrema genera una limitación en el enfoque mental y, en cuanto hace a la comunicación, va a reducirla mucho a menos que el nativo cuente con una razón o un propósito especial para comuni­carse, eliminando toda charlatanería o comunicación innecesaria. 
Cuando esta persona se comunica con alguien lo hará de acuerdo a su propósito, sin usar palabrería ni afectación. El tono de la comunicación será emotivamente poderoso, con un efecto cuasi-hipnótico que reflejaría la fuerza de su Alma y de sus convicciones y opiniones. 
Por otro lado, el nativo puede mostrarse abierto intelectualmen­te a todo tipo de cosas, con una gran curiosidad mental que le lleva­rá siempre hacIa adelante, en busca de conocimiento. Este tipo de actitud puede hacer que se sienta compulsivamente inclinado a co­municarse con muchas personas y a penetrar en los detalles buscando más información y conocimiento. Así, cualquier cosa en la creyera este individuo o sobre la cual tuviera una opinión personal, sería comunicada con fuerza, convicción e intensidad emocional. Es obvio que entre estos dos extremos pueden darse muchos tonos combinados de expresión. 
Por consiguiente, no sólo es importante entender la naturaleza global del nativo, sino también observar detenidamente la condición en que se halla su Mercurio natal, ubicado en una Casa y un Signo específico, con determinados aspectos y formando un aspecto concreto con Plutón.
Así, por ejemplo, un Mercurio en Libra y Casa III, en sextil a Plutón en Casa 1, llevaría al nativo a ser del tipo «abier­to», mientras que un Mercurio en Tauro y Casa VIII en cuadratura a Plutón en Casa V daría lugar al tipo «cerrado», el cual está desti­nado a experimentar dos posibles confrontaciones:
1. Por un lado, pueden darse enfrentamientos externos con otras personas que ponen a prueba, desafían o cuestionan sus opiniones y sus estructuras intelectuales. El problema básico reside en la estre­chez y la subjetividad de su propio enfoque mental, que genera una limitación donde aparecen sólo puntos blancos o negros. Esto no sig­nifica que el punto de vista personal del nativo sea necesariamente erróneo, sino que es limitado, originando una confrontación moti­vada por el impulso evolutivo requerido, cuyo efecto será el de abrir una brecha en las rígidas categorías intelectuales del individuo, para que pueda entrar nueva información, expandiendo o reformando los datos intelectuales básicos y abriendo nuevas perspectivas.
La resistencia a estas confrontaciones puede llegar a ser muy fuerte, puesto que está en juego la seguridad interna y la estabilidad emo­cional del nativo. Dicha resistencia puede llevarlo a un tipo de reac­ción defensiva subconsciente, donde el individuo no escucha a los de­más y rechaza incluso los más convincentes argumentos. La resistencia ocurre generalmente en el momento mismo de la confrontación. Lue­go, el nativo podrá reflexionar sobre lo ocurrido y con el tiempo lle­gar a incorporar o considerar algunos puntos de vista o informacio­nes nuevas, agregándolos a sus datos intelectuales básicos. Esto se dará siempre y cuando el nativo perciba la utilidad o legitimidad de hacerlo. Cuando estos nativos rechazan la opinión de otro a fin de defender la suya propia, suelen enfocar el punto más débil de cual­quier argumento que se les muestre, o de una estructura intelectual, utilizando esta vulnerabilidad como blanco de su rechazo.
2. El sistema polarizado de «blanco o negro» puede explotar tam­bién desde dentro del individuo. Éste podrá experimentar vivencias cíclicas en las cuales su forma de comprenderse a sí mismo, a la vida y a las demás personas no tenga validez, con la consiguiente pérdida de perspectiva. Durante tales ciclos de implosión intelectual, la persona irá a buscar desesperadamente nuevas ideas o información ca­paces de abrirle nuevas perspectivas para entender el fundamento y naturaleza del conflicto que ha vivido y que ha dado lugar a esta ex­plosión interior.
Si se trata de un individuo «abierto», las confrontaciones estarán vinculadas con su falta de habilidad para identificarse con un punto de vista determinado durante un tiempo largo, perdiéndose en su pro­pio laberinto de perspectivas mentales, que los lleva a aceptar la im­portancia o legitimidad de todos los puntos de vista. Tal situación va a generar una crisis mental, puesto que la necesidad evolutiva les lleva a identificarse con un sistema específico de conocimiento al cual puedan ser referidas todas las demás opiniones, de forma que per­manezcan integrados intelectual y emocionalmente en su conciencia global. Esta crisis mental crea toda una confrontación acerca del sis­tema al cual adherirse. El hecho de experimentar la validez e intensi­dad de muchos puntos de vista diferentes, leyendo aquí y allá por­ciones de un libro y otro, asistiendo a seminarios y cursillos, etc., sólo viene a complicar el problema, llevando ineludiblemente al na­tivo hacia una pérdida de perspectiva en la cual se oscila desespera­damente hacia atrás y hacia adelante de una idea a otra sin llegar al fondo del asunto, o tomando una actitud compulsiva al comuni­carse con otros, tergiversando los argumentos, a fin de probar la va­lidez de otros puntos de vista.
En esta situación, aquello en lo cual creer, pensar y cómo hacerlo se convierte en un dilema enorme. La solución evolutiva estará en escoger cualquier sistema que sea afín al individuo a un nivel emotivo y natural. Con ello, se obtendrá nuevamente una claridad de ideas y una perspectiva que producirá a su vez mayor seguridad y estabilidad emocional. Sin embargo, el desafío para ellos no consiste en de­fender este sistema como el único camino verdadero», puesto que tal actitud les llevaría hacia el carácter «cerrado». El reto consiste simplemente en adaptarse e identificarse con un sistema específico, utilizando o como un medio de cohesión intelectual y emocional. Con ello, el individuo adoptará la actitud propia de este sistema, acep­tando que otras personas pueden hacer lo propio con sistemas dife­rentes al suyo y, en lugar de argumentar o ponerse a la defensiva, va a usar su propio poder intelectual básico para compartir ideas, lo cual permitirá ahora el desarrollo de una saludable discriminación de forma que el nativo ya no será presa de cada estímulo o idea que atraiga su curiosidad.
En la mayoría de los casos con aspectos Mercurio/Plutón, ha existido y existirá una necesidad de explorar, inquirir, o experimentar en áreas que son consideradas como tabú por la sociedad o por el entorno familiar. Bajo la lógica de estos nativos, estos temas tabú, pueden aportarles un porción de conocimiento o información importante para llegar a comprender los misterios de la vida. pero también los tabúes implican una limitación, y la necesidad evolutiva es crecer mas allá de todo aquello que produzca limitación.
Los párrafos siguientes están contenidos en el libro PLUTON, La trayectoria evolutiva del alma
del autor Jeff Green y se ofrecen por cortesía de la Editora propietaria del copyright:
EQUIPO DIFUSOR DEL LIBRO, S.L. © Editorial Luis Cárcamo