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viernes, 31 de agosto de 2012

PLUTON EN ASPECTO CON LA LUNA...


PLUTÓN EN ASPECTO CON LA LUNA
El objetivo previo de estos aspectos ha sido eliminar cualquier clase de dependencia externa, a fin de inducir en el nativo la lección evolutiva de seguridad interna. Además, ha servido para reformular o transformar las reacciones instintivas emocionales del individuo frente a toda circunstancia interior o exterior. En ambos casos, el nativo ha estado aprendiendo a
transformar su propia imagen, la forma como se identifica y relaciona consigo mismo.
A menudo, estos aspectos han promovido experiencias emotivamente difíciles en relación a los arquetipos maternos o femeninos, los que han jugado por lo general un papel en extremo dominante, encarnados en personas controladoras con un rígido patrón conductual que era proyectado sobre el nativo/a. Cuando el individuo fracasaba o rechazaba abiertamente estos dictámenes y expectativas compulsivos, era objeto de golpes o ataques emocionales expresados por la mujer o la madre bajo la forma de un hiriente silencio cuya proyección vibratoria en forma de desaprobación le rebajaba o hería, atravesando su campo áurico. En cualquier caso, el nativo se vería obligado a refugiarse en su interior, para inducir la necesaria lección evolutiva.
Debido a lo anterior, estos nativos manifiestan necesidades y pro­blemas emotivos no resueltos que son proyectados sobre otros en for­ma de expectativa. En caso de que los demás no coincidan con lo que ellos esperan de su proyección, el problema permanecerá y el resultado será una descarga de ira o rabia, lo cual va a atraer una confrontación que a su vez obligará al individuo a refugiarse en sí mismo. Otra reacción bastante común en este proceso consiste en que el nativo establezca una relación emocional con aquellas personas que dan una respuesta a sus necesidades más profundas. La intensidad de tales experiencias puede estar en función de la «novedad» o «an­tigüedad» del proceso, y también del tipo de aspecto entre la Luna y Plutón.
Por ejemplo, en el caso de uno de mis clientes con Plutón en Leo en conjunción a Saturno en la Casa IX, ambos retrógrados y for­mando un quincuncio con la Luna en Piscis y Casa IV, este indivi­duo experimentó a los seis años de edad la separación de sus padres, luego de lo cual fue llevado a un orfanato. Más tarde, los padres vol­vieron a estar juntos y le llevaron de nuevo con ellos. A los diez años de edad escuchó una discusión entre sus padres donde se enteró que ellos deseaban que no hubiera nacido y que él no les gustaba. Esto le impulsó a marcharse de casa y andar una distancia de unas 25 mi­llas hasta la casa de su madrina. Ella le quería, pero sus padres le obligaron a regresar, viéndose forzado a vivir en un ámbito donde no era aceptado, amado ni comprendido. No obstante, el efecto psicológico y emocional de este rechazo no fue tan severo, puesto que el aspecto Luna-Plutón tenían un orbe de cuatro grados respecto al punto exacto del quincuncio. De hecho, el nativo conservaba el re­cuerdo de haber vivido ya en otras existencias este tipo de situacio­nes y había aprendido a minimizar sus dependencias y expectativas emocionales. La necesidad evolutiva de repetir nuevamente esta cla­se de experiencia respondía ya a las últimas lecciones en este campo.
Por el contrario, algunos de estos nativos van a contar con una madre o una figura femenina que alentaría su sentido de autoconfianza emocional y seguridad interna. Estas mujeres tendrán habilidad para comprender y penetrar en los dinamismos emocionales del nativo, con lo cual le ayudarán a descubrir las causas de sus estados de ánimo, de sus sentimientos y de sus cambios emocionales.
El intento evolutivo inherente a este aspecto demuestra que estos nativos han venido aprendiendo a reformular su autoimagen y su con­ducta emocional. Las emociones pueden expresarse de una manera compulsiva bajo este aspecto Luna/ Plutón y, aunque la persona se proponga actuar de otro modo, a nivel intelectual y emotivo, se en­contrará para su propio disgusto manifestando un esquema compul­sivo de conducta emocional, lo cual le enfadará consigo mismo y le llevará a odiarse de cuando en cuando, debido a su propio sentimiento ­de impotencia para cambiar estos esquemas a pesar de su intención y deseo. En los peores casos, esta dinámica promoverá ideas suicidas o deseos subconscientes de muerte, con los que el individuo buscar huir del dolor que caracteriza su vida emocional.
Estos nativos han aprendido también a esclarecer sus dinamismos emotivos innatos, a comprender por qué actúan de la forma en que lo hacen y las razones profundas de ello. De este modo, podrán en­focar su atención sobre las dinámicas emotivas de otros, sobre sus intenciones y motivaciones. Basados en su propia intensidad emo­cional poseen por lo general una habilidad natural para comprender la psicología y emotividad de otras personas, si se trata de un aspec­to Luna-Plutón relativamente «antiguo». Algunos intentarán reformular compulsivamente la autoimagen y expresión emocional de otros en forma semejante a como lo hiciera la madre o la mujer con ellos mismos. Con ello, intentan duplicar la conducta materna o de las fi­guras femeninas importantes que han pasado por sus vidas. Pero la mayoría de la gente no tolerará por mucho tiempo este comporta­miento excesivamente emotivo y muchas relaciones terminarán en enfrentamientos y shocks emocionales.
Cuando los demás no se amoldan o no convergen con los requerimientos emotivos de ellos, estos nativos pueden tornarse violentos al estallar la tormenta interior, rompiéndose las riendas de control que normalmente mantiene. Por otra parte, algunos pueden intentar motivar a otras personas ayudándoles a descubrir sus propias diná­micas emocionales de una forma no manipuladora, alentando en otros la auto confianza emotiva y la seguridad interna. sin hacer que de­pendan de ellos. Es probable que haya ocurrido algo similar en la relación que ellos han mantenido con sus madres o con figuras feme­ninas importantes en el curso de su vida, o bien que hayan llegado a esta comprensión a base de golpes muy fuertes.
Una vez que la lección acerca de la seguridad interna ha sido emprendida en forma consciente, como resultado del anterior proceso evolutivo, todo el comportamiento que antes era negativo en el terreno emocional va a cambiarse gradualmente, en positivo. Poco a poco estos nativos irán aprendiendo a colmar sus propias necesidades emotivas, y al hacerlo, se irán liberando a sí mismos para actuar dentro de la vida de relación con una actitud de auto confianza, carente de exigencias desplegando paciencia y tolerancia donde antes hacían todo lo contrario. Ahora están en condiciones de alentar en otras personas el crecimiento emocional, la salud y la independencia. En vez de rechazar a otros, van ahora a atraerles magnéticamente, puesto que se reconocerá su capacidad sanadora natural.
Dado que la Luna representa la función psicológica del ego, quienes tengan Plutón aspectado con la Luna habrán estado aprendiendo a enfocar el poder de sus Almas a través de su ego consciente.
Como resultado de ello, pueden ser personas altamente autodeterminadas, centradas en la consecución de un objetivo cualquiera que este sea. Estos nativos pueden aunar la capacidad de penetración plutoniana para descubrir cómo está estructurada cualquier cosa en el fondo y lo que la hace operar. Al hacerlo, sabrán de una forma instintiva cómo deben utilizar o manipular los medios necesarios para lograr el fin que se proponen. Bajo una expresión negativa, tales me­dios pueden llegar a ser crueles e inhumanos, y bajo una concepción o positiva, serán acometidos con gran ímpetu. Por lo general, estos na­tivos tienen una mirada penetrante profunda dada la correlación simbólica de la Luna con la retina del ojo. La fuerza de su Alma se refleja en su mirada cuando tratan de penetrar hasta el fondo de otras personas para conocerles. ­
Debido a que la Luna tiene que ver también con el entorno inmediato del individuo, quienes tienen aspectos Luna/Plutón pueden tener una tendencia a dominar su entorno por medio de la intensidad de su campo vibratorio, la cual es expresada instintivamente a través de sus propios egos. Un dominio de este tipo puede ser expresado mediante un silencio total, lo mismo que a través de la acción o la comunicación. En cualquier caso, su «presencia» será notada por los demás. Es frecuente que ocurran tergiversaciones y malas interpre­taciones por este motivo, respecto a las intenciones del nativo. Es na­tural, puesto que la intensidad de su campo vibratorio y su cuerpo emocional puede crear un efecto combinado bastante enigmático, teniendo en cuenta la condición a la vez secreta y mística de Plutón.
Desde el punto de vista evolutivo, esta especie de reto al entorno puede crear frustración en el nativo, pero también puede servirle para desarrollar una comprensión, proyectándole fuera de sí mismo, acerca de lo que verdaderamente está sintiendo o pensando en el momento actual. Por otra parte, este desafío posibilitará un autoexamen que le llevará a comprender sus intenciones, sus motivaciones y el fundamento de lo que viene ocurriendo en su interior para que exista dicha actitud desafiante. Todo un examen interno tendrá lugar para hacer que estos nativos se «cierren» cíclicamente sobre sí mismos sobre una base emocional, lo cual no deja de entrañar un riesgo psíquico de perder prácticamente toda perspectiva.
Si el individuo atraviesa uno de estos ciclos de «cierre» el desafío a su entorno puede interpretarse como un intento de superar dicho ciclo. Pero si el nativo se halla en un momento de expansión, entonces el desafío se encamina a cuestionar las bases de donde emerge el individuo, encontrando a menudo resistencia cuando éste se niega a revelar lo que está sucediendo en su interior. También podría ocurrir que el nativo rechazara conocer o aceptar lo que hay de correcto en el discernimiento o la percepción de otros cuando se ve desafiando de esta forma. En tal caso, es muy importante que los demás que entran en relación con este individuo sean conscientes d esta situación ya que estos nativos tienen una necesidad cíclica de "cerrarse" con el objeto de cargar sus propias baterías emocionales, consumidas por la intensidad y la fuerza inconsciente de sus Almas.
Todo esto acontece a fin de proporcionarles perspectiva y conocimiento, o de hacer que germinen nuevas semillas de pensamientos, sentimientos o emociones a partir del Alma hasta llegar al ego consciente, en momentos clave de su trayectoria evolutiva.
En el proceso anterior es muy importante mantener el equilibrio entre la fase de «cierre» y la de expansión ya que un exceso de cualquiera de las dos llevaría a una distorsión y pérdida del centro de gravedad en estos nativos. Cuando los desafíos ocurren a partir del entorno, en forma cíclica, estos nativos deberían prestarles atención, ya que constituyen señales de que las cosas se han ido a un extremo. Si el nativo atraviesa un ciclo de expansión, estos desafíos van a invertir la corriente a causa de la reacción semejante que ellos esperan. Poniendo atención a esta" señales provenientes de su entorno, ellos pueden mantener un estado de equilibrio psíquico y emocional,. Por el contrario, el resistirse a ellas puede ser causa de desequilibrio.
Las personas con aspectos Luna/Plutón se caracterizan también por un alto grado de emotividad. En su entorno, las condiciones de­ben mantenerse «normales». En caso contrario, estos nativos pue­den verse trastornados e intentar a toda costa normalizarlas. El com­portamiento de los demás debe amoldarse a sus pautas de conducta standard, expectativa que puede producir confrontaciones, las cua­les servirán para que el nativo vaya aprendiendo a transformar sus reacciones emocionales instintivas contra todo aquello que no refle­je los esquemas de comportamiento esperados. Es obvio que la limi­tación causada por estas pautas fijas y rígidas debe sufrir estos enfrentamientos para que puede operarse una metamorfosis de las mismas, hasta que el individuo comprenda que hay otros tipos de esquemas, valores, creencias y necesidades tan portantes y legítimos como los suyos.
Los aspectos Luna/Plutón inciden también por lo general en una fuerte necesidad emotiva y sexual. En forma cíclica, la energía emo­cional pide liberarse, expresarse o proyectarse. Esta liberación pue­de manifestarse a través de la actividad sexual, por lo cual las necesi­dades sexuales del nativo proyectadas hacia otros pueden llegar a ser muy intensas y exigentes si no se ha aprendido aún la lección de auto­suficiencia emocional, que conduce hacia la autosuficiencia sexual (masturbación). La liberación sexual es así un agente de curación y estabilidad emocional para estos nativos. Tal liberación (orgasmo) suele ser culminante y total, produciendo para el individuo un sentimiento de confort y un estado emotivo relajado durante un tiempo.
Una práctica positiva para estos nativos consiste en adoptar un método o un programa intensivo y concentrado que les permita una transformación personal y una repolarización de sus esquemas de reac­ción instintiva emocional para estar en condiciones de adaptarse a la vida de una forma más abierta y más objetiva. Esto les conviene, dado que muchos de los recuerdos emocionales inconscientes son di­fíciles y dolorosos, siendo precisamente estos recuerdos los que con­dicionan sus respuestas emotivas en un modo compulsivo e irracio­nal. J3stos nativos podrían verse consumidos por sus propios estados de ánimo, sentimientos y emociones todos ellos, desde el más oscuro al más brillante, originados en recuerdos lejanos e inconscientes. La necesidad de ganar control y perspectiva sobre dichos estados ­es, pues, crucial , y ello puede darse a través de una dedicación conti­nua a un programa o sistema que permita el desarrollo de una com­prensión objetiva de sus propias emociones.
Los párrafos siguientes están contenidos en el libro PLUTON, La trayectoria evolutiva del alma del autor Jeff Green y se ofrecen por cortesía de la Editora propietaria del copyright:
EQUIPO DIFUSOR DEL LIBRO, S.L. © Editorial Luis Cárcamo